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Principales ventajas de un somier geriátrico articulado

somier geriátrico articulado

En ocasiones, contar con un somier articulado es más beneficioso que tener uno rígido. No sólo cuando haya personas mayores que deben pasar largo tiempo en cama. También cuando hay enfermos o, simplemente, cuando se desee contar con una cama más cómoda. Particularmente, para mejorar la salud durante en descanso. Son algunos de los beneficios de un somier geriátrico articulado.

Encontrar este tipo de somieres no resulta muy sencillo. No están a la venta en cualquier tienda de descanso. Por suerte, en la tienda online de uncolchon.es encontrarás un modelo de somier articulado para camas individuales. Si te interesa, una vez adquirido, la compañía te lo enviará a tu domicilio o al punto que más te interese. No tendrás que desplazarte para recibirlo. Así, el ocupante de la cama en la que se montará podrá disfrutarlo sin problemas.

Los dos primeros planos de un somier geriátrico articulado

Las camas que cuentan con un somier geriátrico articulado y son de uso domiciliario suelen tener 5 planos.  A estos también se les conoce como zonas de descanso. Frente a estas, las camas articuladas de hospital suelen tener 4 planos. La diferencia entre ambas está en la zona de la espalda y la cabeza.

En las camas con somier geriátrico articulado para el hogar hay dos planos. Mientras, las destinadas a su uso en hospitales tienen uno solo. En muchos de los casos, las camas con somier articulado para los domicilios están pensadas para incluir diversos accesorios. Por ejemplo, barandillas.

El primero de sus dos planos de la zona de la espalda se le conoce como plano almohada. Se encarga de levantar un poco más la cabeza que el resto de la espalda. Puede resultar cómodo para leer o ver la televisión. Pero eso sí, está indicada sólo para quienes no vayan a estar mucho tiempo en cama. En caso contrario, es mejor utilizar una almohada especial para incorporar la cabeza de quien esté en la cama.

El segundo, para la zona de la espalda, está pensado para la incorporación parcial de la espalda y la cabeza. Con él se logra, que la zona de las cervicales quede algo más recta que con una simple almohada en las camas con somier fijo. Además, la persona que esté en la cama tendrá, gracias a este plano, una postura más cómoda y que añade menos presión a las vértebras.

Los tres últimos planos de un somier geriátrico articulado

El tercero de los planos de un somier articulado es fijo. Es el único de la cama que no se puede levantar o modificar de inclinación. Será también el que el ocupante del lecho utilizará para salir o entrar en la cama. Gracias a la articulación del somier geriático que lleva, la elevación de sus distintos planos facilitará su entrada o salida del lecho.

Los dos últimos planos están pensados para la zona de las piernas. Se pueden elevar de manera independiente. Y su finalidad es relajarlas y hacer que las tensiones que pueda haber en ellas desaparezcan. Además, el hecho de que estos planos hagan que las piernas tengan cierta elevación con respecto del cuerpo favorece y mejora la circulación. Por si fuera poco, también reducen la hinchazón y la sensación de pesadez.

Como se puede apreciar, las camas con un somier geriátrico motorizado están pensadas no sólo de las personas que tienen ciertas dificultades de movilidad o han de pasar un tiempo en cama. También para relajar el cuerpo y mejorar la circulación. Y para aumentar la sensación de comodidad de sus ocupantes.

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